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Democracia restringida en la Cámara de Comercio de la Provincia Duarte: “reforma urgente”

Las normas que regulan la elección de autoridades en la Cámara de Comercio y Producción de la Provincia Duarte plantean serias preocupaciones sobre la calidad democrática de la institución. Lejos de fomentar la participación y la apertura, ciertos requisitos parecen diseñados para restringir el acceso al liderazgo y concentrar el poder en un grupo reducido.

Uno de los aspectos más cuestionables es la exigencia de haber sido miembro de la Junta Directiva durante tres períodos consecutivos para poder aspirar a la presidencia. Si bien la experiencia es un valor importante, imponer una condición de este tipo resulta excesivo y excluyente. En la práctica, limita la competencia y reduce las posibilidades de que nuevos liderazgos, con ideas frescas y representativas, puedan acceder a la dirección de la entidad.

Pero aún más preocupante es otra disposición que roza lo absurdo: que incluso para ser parte de una plancha, un miembro en pleno goce de sus derechos institucionales deba ser previamente escogido por la propia Junta Directiva. Este requisito contradice principios básicos de participación democrática. El derecho a elegir y ser elegido no puede ni debe ser una prerrogativa exclusiva de un órgano directivo.

Este tipo de mecanismos no solo restringe la participación, sino que también abre la puerta a prácticas de control interno que pueden derivar en un verdadero “secuestro institucional”. Cuando un pequeño grupo decide quién puede competir y quién no, se rompe el equilibrio democrático y se debilita la legitimidad de los procesos electorales.

La Cámara de Comercio y Producción de la Provincia Duarte está llamada a representar los intereses de un amplio tejido empresarial. Para cumplir con ese rol de manera efectiva, debe garantizar reglas claras, abiertas y equitativas, donde todos sus miembros tengan la oportunidad real de participar en la vida institucional.

Revisar y reformar estos estatutos no es una amenaza, sino una necesidad. La apertura, la alternancia y la inclusión son pilares fundamentales de cualquier organización que aspire a ser legítima, representativa y acorde con los principios democráticos.

Otto Conce
Empresario

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